Las pequeñas cosas me hacen felíz.
Estoy segura que muchas veces, antes, miraba dos veces las cosas antes de aprovecharlas, como buscándoles una segunda opción,
algo que cambiarles.
Hoy, a 30 de diciembre, puedo decir que este 2012 me enseñó miles de cosas.
Se me cayeron un montón de estereotipos que mi mente venía desfigurando hace tiempo ya.
Entendí que a veces, por más que lo queramos, la idea de familia felíz y unida no existe en todos los casos, y que ésa es una idea más que nada impuesta por la sociedad.
Sentí más de cerca la libertad, la vi, la aprecié de diversas formas.
Creí y aposté por un montón de
cosas que para mí sí tenían sentido. En algún lugar de mi mente les encontraba sentido, y del simple hecho de imaginarmelas las amaba
cada segundo más. Me ilusioné como una pelotuda y fui capaz de dejar
todo por esos sueños, aunque desde entrada sabía que podrían durarme no más que un día. Algo que me ocupó la cabeza varios días de mi vida en este ultimo tiempo. Todos los días, todos los días pensando eso, más que nada imaginandome, y aumentando esas expectativas. Creí,
creí como nunca. Dije.
Expresé como pocas veces lo que sentía.
Me sentí felíz por eso. Sonreí como una idiota un par de veces. Un simple mensaje cambiaba mis días.
Me acostumbré. Lo peor? Alguna parte de mi mente sabía que era
en vano,
tampoco soy tan idiota.
Hoy puedo decir que no me da bronca eso.
No me da nada.
Es como un vacío que ni siquiera se por qué existe, es raro. Es como dejar todo en
stand by y nada más.
A esas ansias les dije BASTA.
Por otra parte veo a mi hermana bien y eso me hace bien. Se que parte de este año la pasó bastante jodido y ahora encontró su lugar, y allí está,
sólo viviéndolo.
A veces creo que las cosas pasan dependiendo la forma de ser de alguien. Suelen decir que a ciertas personas las boludean porque se abusan de su bondad, de su ingenuidad. Antes yo también le ponía todas las fichas a esas ideas. Me decía
"tengo que empezar a dejar de ser tan buenotuda a veces".
Y ya no lo veo tan así.
Uno no depende de las actitudes de mierda que algunos tengan para con nosotros. Por lo tanto no se merecen el mérito nuestro por cambiar, ya sea para bien o mal. Pienso que si intentáramos ser
"más forros" por ciertas actitudes, o con algunas personas que nos lastimaron, sería totalmente al pedo y estaríamos cambiando parte de nuestra escencia.
Entendí que hay cosas que al contarlas alivian bastante, y otras que son dignas de permanecer ahí,
en nuestra memoria.
Que hay personas que pueden estar lejos. Otras que pueden no verse todos los días sino cada tanto. Que pueden no juntarse durante un montón de tiempo, y que si hay ganas de ambos lados, las cosas pueden estar como la última vez de encuentro, haciéndo de una mirada o una sonrisa
un entendimiento cómplice mucho más sincero.
Que nos acostumbramos muchas veces a excusas estúpidas,
el que quiere intentándolo,
puede y nada más. Y si no puede, bueno, al menos lo intentó.
Que a veces necesito que me expliquen doscientas veces las cosas que no quiero ver, pero
hay veces que no son necesarias más explicaciones que esas, los hechos.
Por todo esto y más, como dije al principio, creo que enquilombarse la cabeza muchas veces está demás. A veces las cosas más simples están ahí, para ser aprovechadas por nosotros,
los complicados.
Gracias a los lectores, por dejar en muchas de mis entradas sus puntos de vista y tomarse el trabajo de leer cada una de las locuras que escribí acá, de verdad me sirvieron un montón.
Buen 2013 a todos, en especial a Yamila y Peter, se los quiere ♥